Los cuadros se realizan sobre baldosas a las que se les da el nombre de bizcochos, éstas se esmaltan (con esmalte Siglo XVIII) y se pintan con diferentes óxidos.



Una vez pintado el motivo elegido se cuecen a 1000º en diferentes curvas de cocción en seis horas aproximadamente.




Los jarrones y todas las piezas con volumen se hacen con barro y se les da forma y transforma la misma con el torno, una vez que estas piezas están secas se cuecen a 1070 grados y luego se esmaltan comenzando de nuevo con el mismo proceso que el explicado anteriormente con los cuadros.